4 de octubre de 2005

Crónica de una Despedida

Este es el resumen de nuestra despedida de solteros, y hablo en plural pues la hicimos conjunta mi amorcito y yo.
Hay que matizar que ya estamos casados por lo civil, boda en la que no hubo celebración típica (de hecho fué todo bastante atípico y original) ni despedida; eso si, hubo viaje de novios... a México!!!... Esa boda se hizo por motivos ajenos a nosotros, y la boda que viene ahora es la que teníamos en mente desde el principio.
Como es una boda "normal" tiene que tener todos los tópicos típicos de las bodas: Despedida, traje de novia, chaqué al novio, iglesia, arroz y pétalos de flores, muchos invitados, convite y copas... vamos lo que es una boda.

Voy a hablar de la despedida:
Ciertos amigos, hablaron sobre organizar una despedida en la que fuera, básicamente, "puteado" a base de bien por ellos, con espectáculo erótico-festivo incluido (palabras textuales: "una despedida sin putas ni striptease no es una despedida!!"). Pero nada más alejado de mis gustos (ser puteado por las calles de Madrid y estriptease).
Mis gustos iban por otro camino, quería celebrarlo con mi mujercita, en plan cena tranquila con los amigos y salida de copas después. Todo parecía que se iba a hacer así; una amiga común se encargó de la organización del evento, reunió a todos y buscó el sitio, todo con completo secretismo...
Cuál fué mi sorpresa al ver que el sitio escogido se llamaba la Almeja Picante; Restaurante de comida erótica con espéctaculo, del que me habían dicho que no destacaba especialmente por la comida, desmesurada en el precio y apodada con nombres sexuales de la pradera.
Para colmo, llegamos una hora tarde, cosas de la noche de Madrid; atascos, desaparición como por arte de magia de los taxis, y metro lento... y esto, a la Organización no le gustó demasiado.
Tras nuestras disculpas (ignorando alguna que otra cara de mosqueo) comenzamos una apurada cena en la que se mezclaban los segundos con los primeros, ya que por llegar tarde debíamos comer rápido para terminar antes de que diera comienzo el espectáculo.
Mientras comíamos cual trituradora, un Drag Queen de unos 2 metros (alzas incluidas) amenizaba la noche haciendo un despliegue impresionante de saber putear a la gente (cambios de voz de la gay a la del pastor más pastor de la España profunda; ellas eran chochos y ellos corazones; luego estaban los apodos e individualizaciones; cosas como "Jarry Poter" adivinad quién, y apelativos similares..).
El Gran DQ. iba mesa por mesa retando la buena fe, el buen humor y la paciencia de las personas allí reunidas. Pedía habitualmente la participación de otros individuos ajenos a la mesa que le tocaba, por lo que comíamos como cuando en el colegio dicen: "A ver, un voluntario", o sea, mirando para abajo, al plato... pero claro esta técnica funciona bien un rato, hasta que se hace peligrosamente patente que estás intentando escaquearte...
Y como todo se acaba, pues terminamos con nuestros platos. Entonces nos trajeron unos pasteles con forma de pollas y de tetas, nos dieron instrucciones de que los comiéramos sin las manos y que si las necesitábamos, lo que nos manchásemos, nos lo limpíasemos en plan sensual con la lengua. Obviamente, echamos mano a los pasteles, sin ningún tipo de sensualidad, a lo práctico.
Entoces fué cuando pasó, escuche a mi espalda un escalofriante: "Ahora vamos a por la última mesa!"... AAAAaaaah, lo sabía!, me iba a tocar a mi... y efectívamente nos sacó a los dos y nos preguntó el motivo de aquella cena, a qué nos dedicábamos y cosas así (le faltaba el foco y una placa), con la finalidad de ridiculizarnos en plan humorístico. Intenté darle pena contando una historia sobre el Paro y yo, pero no se la tragó (no penséis mal), aunque debimos parecerle un mal bocado y nos dejo... o eso pensaba y.
Cuando nos disponíamos a sentarnos me dijo, "no, tú no te sientes, deja aquí la silla...". Ostia!!, me ha pillado y no quieroooo!!!.
Mientras yo empezaba a sudar, presentó el último espectáculo de la noche; una estriper (fenomenal!, justo lo que yo no quería desde el principio!, de p.m.)... en fin, viendo que no podía huir, y temíendome lo peor, le pasé mis gafas a mi amorcito. Hecho esto me encotré a la chica bailándome de una manera, que, desde fuera podría parecer sensual, pero viviéndolo no hacía más que recibir golpes de cadera y muslos consecuencia de su acelerado baile.
Cuando por fín terminó, di gracias por que no hubiera durado más, ya que estaba realmente agobiado por la situación, que no me gustaba nada.
Después siguió con su número por otras mesas y cuando terminó la sustituyó un "boy" que hizo más o menos lo mismo (el resto de mesas si que parecían disfrutar, intentaban meter mano y sobar todo lo que podían. Debo ser un triste para todos ellos, pero lo siento, éso no me va).
La verdad es que me parece patético el tema de los "boy`s" y las "stripers"; y también la gente que disfruta con ello (si lo piensas es bastante sórdido). Igual soy un seta o muy parado, pero no le encuentro el gusto a eso de tener que sobar, meter mano o lo que sea a otr@ que no sea tu pareja.
Cuando todo acabó, nos trajeron la cuenta, y qué cuenta!, quienientos y pico euros... uuuf. Bueno esto sólo pasa una vez (menos mal).
Una vez salimos del restaurante, nos organizamos para ir a tomar una copas por ahí y quedar con la gente que no pudo pasarse por la cena. Esto, la verdad, nos gustó bastante más.
Pese a todo, me lo pasé bien, creo que el hecho de saber que podía haber sido peor, me hizo apreciar la cena mucho más.
Pero lo mejor de toda la noche: estaba con mi mujercita.

Muchas gracias a todos los que estuvísteis allí!!!

2 comentarios:

militech dijo...

Hello Sogul

a mi el tema de los boys y strippers me parece del todo prehistorico y falto de cualquier tipo de estilo y gusto, entiendo tu postura con lo de la stripper, por que me parece patetico que una piba que no es tu novia te pasee el ojete por la cara mientras realiza una coreografia completamente ensayada.

Pos eso, que en un pueblo de Soria puede tener su aquel, ya que la gente no esta tan acostumbrada a ello, pero seguro que mas de la mitad de la gente que iba a vuestra despedida estaba licenciada y orgullosa de tener una carrera, y todos esos años de estudio y formacion tirados a la mierda por un comportamiento de ci.rco romano

aun asi, enhorabuena por vuestra union y espero veros pronto.

Angust McKlow dijo...

Bueno, no voy a decirlo, pero...

...

mmmmnnnghhhh
...


...
te lo dije... uffff, no he podido resistirlo, lo siento.

Y aun te queda la boda, a ver si consigues mantener en su lugar a los notas que quieran hacer cosas como cortarte la corbata o los calzones...