18 de febrero de 2009

Una anécdorta curiosa

Esta mañana iba en el Metro (ése vehículo infernal con tan falsa buena fama, atestado de gente), cuando al llegar a una estación, se ha quedado un asiento libre.
Aquí hacemos una pausa para pasar a vista de reportaje, tipo National Geografic, donde seremos meros espectadores de la extrema crudeza de la Naturaleza (humana):
Entonces, dos mujeres, como en un duelo del oeste, avistan el lugar ocupado por la nada... Dejan pasar unos segundos para culminar un duelo de voluntades e iniciativa, y justo a la vez, ambas se arrancan hacia el sitio como dos panteras sobre una presa herida. En el mismo instante, se dan cuenta de la situación; no están solas, están en una sociedad con normas de comportamiento, hay otra gente mirándolas... Entonces, sus caras mudan del gesto de la más completa hostilidad, del rictus de proteger lo que consideran tuyo, a la sonrisa más falsa e hipócrita que puedas imaginar, aderezandolo además con frases del estilo de: "Noooo, siéntate tú, que yo me voy a bajar ahora", "Nooo, gracias, de verdad, siéntate tú"... Culminado este extraño ritual, ambas se separan, como en un combate de boxeo cuando suena la campana, cada una a un extremo de vagón con el sitio vacío en medio... ambas mirándolo de reojo, pero con cara de suficiencia y orgullo. Entonces al abrirse las puertas, un chico con un periódico y ajeno totalmente a la tensión provocada segundos antes, hace del objeto de disputa su cómodo asiento... :)
Esto me confirma que las mujeres en el Metro, se vuelven salvajes, sólo hay que mirar como cuando hay un sitio libre, la mayor parte de las veces, es una mujer quien intenta apoderarse de él... Observadlo y veréis que estadísticamente, son más las féminas que pugnan por sentarse que los hombres.
Dejamos fuera de esto a todos aquellos que desconocen la educación. Éstos merecerían un capítulo a parte.

2 comentarios:

La Chica Cortocircuito dijo...

Es cierto. Algo fisiológico hay en todo esto, reconozco que cuando se queda un asiento libre siempre presupongo que yo estoy más cansada que el fornido señor de mi lado, porque soy mujer y pequeñita... También decir que los hombres son más propensos a ceder su asiento...

Capitán Sögul dijo...

Gracias por aportar tu punto de vista como representante del mundo femenino... :)
...Y gracias también por leerme!!